Los miembros del Consejo trabajan en estrecha colaboración con el párroco y entre sí, poniendo en común los talentos (carismas) y las fortalezas de sus respectivos equipos.
A través de reuniones periódicas, comunicación permanente y en comunión con la pastoral arquidiocesana, el Consejo diseña la acción pastoral que mejor se adapta a los diversos momentos del año litúrgico, a las necesidades concretas de nuestra comunidad y a las exigencias de la evangelización en este tiempo y en nuestra ciudad.
Esta sinergia permite optimizar los recursos y ofrecer un servicio pastoral adecuado y unificado, haciendo de la Parroquia de San Agustín un espacio vivo y coordinado para todos sus fieles.